Programa Empresa Saludable. Alimento de temporada: la alcachofa

Cada mes compartiremos un alimento de la temporada, para que podáis disfrutar de todos sus beneficios en su mejor momento. La alcachofa es famosa por su efecto diurético sin embargo, hay muchas más facetas de este vegetal que no os dejarán indiferentes. Además, encontrareis trucos y recetas para poder aprovechar todos sus beneficios de una manera fácil y atractiva.

La alcachofa es un vegetal característico de los países de clima templado y su mejor temporada se da en los meses templados del año. Se cultiva principalmente en los países de la franja mediterránea. En nuestro país, Navarra es el principal referente respecto a producción y calidad de este alimento. La parte comestible se encuentra alojada en el interior de la flor, aunque los pétalos externos y el tallo también se pueden aprovechar en algunas elaboraciones.

A continuación, os contamos algunos de los beneficios de su consumo para la salud.

Nutrición

A nivel nutricional, la alcachofa es un alimento con muchos beneficios sobre nuestra salud. Se trata de un alimento con muy bajo aporte calórico y un buen aporte de fibra, lo que le confiere estupendas propiedades para el tratamiento del sobrepeso, la obesidad o el control de los niveles de colesterol en sangre. Además, su contenido en fibra unido al su gran contenido en agua, hacen de esta verdura el complemento perfecto para el tratamiento del estreñimiento.

Respecto a su contenido en minerales podemos destacar la presencia de fósforo y potasio. El primero, un mineral imprescindible para el mantenimiento de la salud ósea y el segundo, necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular.

Pero lo más interesante de este alimento son dos compuestos que, aunque se encuentran en baja concentración tienen unos beneficios enormes para la salud:

Inulina

La cinarina tiene propiedades coleréticas y colagogas. Se trata de sustancia encargada de regular la secreción de bilis, necesaria para la digestión de las grasas. Esta característica la hace especialmente interesante para el tratamiento de la hipercolesterolemia, en dietas destinadas a controlar el peso y en el tratamiento de algunos trastornos digestivos, asociados con una mala digestión de las grasas. Además, este compuesto tiene propiedades diuréticas, gracias a sus efectos positivos sobre el sistema circulatorio.

Cinarina

La cinarina tiene propiedades coleréticas y colagogas. Se trata de sustancia encargada de regular la secreción de bilis, necesaria para la digestión de las grasas. Esta característica la hace especialmente interesante para el tratamiento de la hipercolesterolemia, en dietas destinadas a controlar el peso y en el tratamiento de algunos trastornos digestivos, asociados con una mala digestión de las grasas. Además, este compuesto tiene propiedades diuréticas, gracias a sus efectos positivos sobre el sistema circulatorio.

La alcachofa durante la lactancia

Cabe destacar que su sabor tan peculiar, al igual que el de otros vegetales como el espárrago, puede migrar a la leche de las mujeres lactantes, alterando así su sabor. Esto, puede resultar muy positivo para el bebé, ya que ayuda a que se familiarice con estos sabores y resulte más sencillo introducir estos alimentos cuando sea mayor.

Ahora que conocéis las principales propiedades del consumo de la alcachofa, es momento de pasar a la cocina. Pero antes, os vamos a dar algunos consejos para su elección y preparación.

¿Cómo reconocer una alcachofa en su mejor momento?

Para identificar el momento de maduración de la alcachofa debemos observar cómo están sus pétalos. Si los pétalos están muy apretados, es decir, la flor está muy cerrada, significa que la alcachofa es joven, mientras que cuando la flor está más abierta se encuentra en un punto de maduración muy avanzado. Cuando más avanzada está la maduración, mayor parte tendremos que desechar. Por eso, nos interesa elegir aquellos ejemplares que tienen sus pétalos más cerrados.

Preparación de la alcachofa

La parte comestible se encuentra en la flor. Para limpiarla, lo primero que debemos hacer es cortar la flor a la mitad, ente el tallo y la punta. Después, se eliminarían los pétalos externos, de color más oscuro, dejando solo la parte interior, con un tono más amarillento o pálido. Por último, se eliminarían las partes duras de la base de la flor. El tallo puede mantenerse cortándolo en forma de lápiz, o bien reservarse para otras elaboraciones.

Para evitar que las alcachofas se oscurezcan una vez cortadas, podéis sumergirlas en agua con limón o, para que el sabor no se altere, en un bol con agua y unas ramas de perejil.

Las partes desechadas pueden aprovecharse para elaborar caldos o cremas de verduras.

A continuación, os proponemos algunas recetas sencillas: