Es cierto que la decisión de ir al psicólogo es algo muy personal. Sin embargo, durante los últimos tiempos el mito de que al psicólogo solo va la gente que está ‘loca’ o que tiene problemas mentales graves ha ido perdiendo fuerza y cada vez se va generalizando más la idea de que la terapia puede estar destinada a personas que buscan un crecimiento personal o solucionar alguna dificultad o problema específico, todavía podemos sentir reticencias a la hora de decidir acudir, o no saber si puede ser algo beneficioso para nosotros o no.
